China se ha hecho el exportador del mundo más grande de ropa de piel en sólo unos pocos años. Muchos de los comerciantes internacionales de piel, fabricantes, y diseñadores de modas han mudado su negocio a China, donde pueden explotar mano de obra barata de China sumado a la ausencia de regulaciones restrictivas de bienestar del animal.
El nuevo ascenso de China en el mercado de pieles – producción y venta de pieles por menor- vienen con un pesado precio para los animales portadores de pieles. China por lo visto no tiene ningún tipo de ley establecida para regular el confinamiento y la matanza de los mapaches, zorros, visones, conejos, y hasta perros y gatos, cuyas pieles son responsables de una industria muy provechosa. Mientras las condiciones de granjas de piel en el Occidente han sido sometidas a la crítica por grupos de derechos de los animales, las granjas de piel chinas y métodos de matanza se presume son mucho más espantosos y brutales.